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lunes, 23 de enero de 2012

TU MATRONA

Navegando entre blogs de nacimiento y crianza he encontrado esta CARTA A MI MATRONA, escrita por Ana Calso Fernández que tiene un maravilloso blog llamado A través de la infancia. y que os invito a visitar.


Cuando acuda a ti,
infórmame.
La información es la clave,
y no debo encontrarla fuera,
tú eres la profesional que me prepara para el parto.

Tú que serás mi amiga,
no me enseñes a respirar y empujar.
Enséñame a ser yo,
a conectar con mi instinto,
a dejarme llevar por los impulsos de mi cuerpo.

Cuando acuda a ti,
no me prepares para aguantar, para callar, para soportar.
Prepárame para elegir,
para la libertad,
por encima de mis miedos y limitaciones.

Tú que serás mi madre,
no me prepares para contar minutos ni horas,
ni centímetros de dilatación.
Prepárame para escuchar mi cuerpo,
para reconocer cada paso, para hablar con mi bebé.

Cuando acuda a ti,
no me prepares para confiar en el poder de la medicina.
Enséñame a confiar en mi propio poder,
en mi fuerza inigualable de mujer,
en la capacidad de mi cuerpo para encontrar el alivio.

Tú que serás mi apoyo,
no me prepares para aceptar mi propia mutilación.
Enséñame a respetar
el tiempo que mi bebé necesita para nacer,
el tiempo que mi vagina necesita para acompañarle en ese camino.

Cuando acuda a ti,
no me prepares para delegar en ti,
porque entonces,
tú serás la responsable de lo que pase.
Prepárame para tomar las riendas, para decidir,
dame el poder y, con él,
la responsabilidad de mi parto.

Tú que alumbras a quien alumbra,
dime que en mí están la fuerza y el poder
necesarios para dar la vida.
Dime que estarás ahí,
por si te necesito,
pero que no te necesito.

Cuando acuda a ti,
sé mi amiga, mi madre, mi apoyo, mi luz.
Sé quien preserve el milagro del nacimiento
de cualquier intervención innecesaria.
Sé mi matrona.

miércoles, 30 de marzo de 2011

EL CONTACTO PIEL CON PIEL

Esta entrada es un resumen de un trabajo de revisión bibliográfica que hicimos entre  Ana  Mª Martín Casado (REFLEXIONES) y yo. Espero que os haga entender por qué es tan importante el CONTACTO PIEL CON PIEL con vuestro bebé en el momento del nacimiento.
El contacto piel con piel es la colocación del recién nacido en decúbito prono (boca abajo) sobre el abdomen y pecho materno. El contacto precoz piel con piel durante las dos primeras horas después del nacimiento es cuando el recién nacido se encuentra en el llamado periodo sensitivo y es fundamental para el establecimiento del vínculo afectivo, el reconocimiento temprano del olor materno, una mayor probabilidad de lactar de forma exitosa, incrementar la duración de la lactancia materna exclusiva y para el mantenimiento de la temperatura del bebé. Los estudios demuestran la eficacia del contacto precoz piel a piel en aspectos fundamentales para el desarrollo posterior del recién nacido.
Si nos proponemos realizar una reflexión sobre las necesidades principales de la mujer en el parto, no podemos obviar que existen numerosos estudios destacando el apoyo continuo de los profesionales como uno de los requisitos más demandados por las madres. Entre los distintos componentes del apoyo continuo durante el parto, se destaca el fomento de la creación del vínculo con el recién nacido como una de las principales prioridades en la asistencia. Diferentes autores afirman que el aspecto más importante para el desarrollo del vínculo entre la madre y el recién nacido es el contacto directo durante su primer año de vida. Por tanto, partimos de la idea de que las matronas somos partícipes y responsables del fomento de este vínculo gracias al contacto precoz piel con piel, y es por ello que debemos facilitar su comienzo en el propio parto.
Chamberlain, pionero en el campo de la psicología perinatal afirma que el término “crear vínculos materno filiales” desarrollado en 1976 por John Kennell ha revolucionado el campo de la psicología de los lactantes. Es un hecho comprobado que algunas madres y padres no desarrollan nunca el apego con su bebé. Por el contrario afirman sentirse desvinculados con este hijo sin saber concretar el motivo. Este fallo en la creación del apego, tienen consecuencias irreversibles en su futuro desarrollo. La psicóloga Laura Gutman afirma que durante los primeros meses de vida extrauterina, las necesidades básicas de los bebés son en esencia parecidas a las satisfechas en el vientre de su madre: comunicación, contacto y alimentación, en este orden. Dentro del útero materno el bebé tiene todas las partes de su cuerpo en contacto con otro cuerpo y esta sensación la necesita reproducir continuamente, necesita ser “sostenido, tocado y apretado”. Si un bebé carece de una necesidad básica crecerá reclamando eternamente esto que no tuvo. Chamberlain  en "La maravilla del vínculo afectivo. Obstare 2002; 6: 45-48"  explica que durante el periodo de después del parto es crítico porque  tiene lugar una cadena de  milagros químicos que llevan a la madre y al bebé a establecer un estado de embelesamiento básico para el desarrollo de vínculo afectivo. Michel Odent lo dice claramente: la primera hora que sigue al nacimiento es la que “conformará nuestra capacidad de amar”. Ya en 1989, la OMS  describe en los diez pasos para una feliz lactancia materna, que el contacto precoz aumenta la prevalencia de la lactancia (paso número 4). Pero no sólo es básico en el desarrollo del vínculo y en el aumento de la prevalencia de la lactancia materna, sino que también ayuda a mantener la temperatura del bebé recién nacido en niveles termoneutrales, comprobándose así, que los recién nacidos a los que se ha favorecido el contacto, lloran significativamente menos.